The space between us… RPG 25




Siwon POV


Tener a Heechul para mí, de esa manera, era algo que no había pensado que sucedería, sin embargo aquí estamos, con las respiraciones agitadas, cansados, él se encontraba recargado contra mi pecho, sus ojos estaban cerrados, su rostro sonrojado, era extraña la sensación que tenía en aquellos momentos.


Me había precipitado, me había dado cuenta en un punto en el que ya no me podía detener, le había prometido a Hee que lo esperaría pacientemente hasta que estuviera listo, que no haríamos nada hasta que él dijera, sin embargo la frustración que me provocaba el deseo que sentía por él me segó durante unos minutos, cuando pude reaccionar de una manera más racional volví a ser el hombre dulce que él se merece.



Al final todo había sido mejor de lo que yo había podido imaginar, mucho mejor, sin embargo me sentía culpable por cómo se habían dado las cosas, no había respetado la petición de Heechul, ¿Qué clase de esposo era? No había dejado de pensar el tiempo que nos quedamos ahí, juntos, o cuando regresamos a la habitación, a pesar de que hablamos poco pues Heechul comenzaba a cerrar los ojos y bostezar sin poderlo evitar.


-       Si puedo caminar Siwon, bájame- pidió, sus ojos estaban cerrados, yo solté una pequeña risa, era la cuarta vez que me decía eso.


-       Estás muy cansado, no puedes ni mantener los ojos abiertos, así que yo te llevaré- le dije, él sonrió antes de abrir un poco sus ojos- Te ves encantador- dije el volvió a cerrar sus ojos pegándose a mi pecho, aun sonreía.


¿Cómo había podido yo ser tan brusco? Mi Hee no se lo merecía.


Llegamos a la habitación y él se fue a bañar, yo me quedé torturando mi cabeza mientras no estaba. Me había dolido, me había lastimado bastante escucharlo decir que podía pasar de la luna de miel, entendía que estuviera preocupado por Sungmin, yo mismo me preguntaba que les estaba pasando a él y a Hyukjae como para que Zhou Mi hubiera hecho aquella llamada, no era cosa simple de eso estaba seguro, sin embargo, me lastimo el darme cuenta que aún no figuro con tanta fuerza en la vida de Heechul, y estoy tan consiente de que eso es en un gran porcentaje culpa mía, que incluso siento que no tengo derecho de quejarme, sin embargo mis deseos reprimidos salieron a flote y sin poderlos controlar.


Me había equivocado, en grande.


Lo estaba pensando mucho, tanto que podía jurar que mi cabeza estaba tan caliente como un ordenador que ha trabajado largas horas, sin embargo había llegado a la conclusión de que no tocaría a Heechul hasta que él me lo pidiera, al menos nada de hacer el amor, no volvería a hacer algo sin el consentimiento de mi esposo, la culpa me estaba comiendo vivo.


Hee salió del baño y se fue directo a la cama, se recostó hundiéndose en su almohada, en verdad estaba cansado, yo estiré un poco mi mano para acariciar su cabello, pero me detuve, ¿Estaría él incómodo con lo que acababa de ocurrir? Seguramente sí, le había fallado en esa promesa, la segunda desde que nos casamos, cada vez me sentía peor, suspiré antes de apagar las luces y acomodarme en la cama tras desearle dulces sueños.

Él no se acercaba a mí, para dormir abrazados como lo llevábamos haciendo los últimos días, y yo no me sentía seguro de jalarlo hacia mi pecho, esto era oficial, había cometido un grave error.




Cuando subimos al avión,  la mañana siguiente, ambos estábamos aparentemente nerviosos, había algo de incomodidad, Heechul y yo hablamos poco, me sentía culpable por eso, el tema de nuestra primera vez jamás salió a viva voz, pero algo me decía que era algo que ambos teníamos presente en pensamiento, ¿Tal vez Heechul pensaba que había sido muy brusco? Me preocupaba lo que pudiera pasar por su cabeza además del enigma de Min y Hyuk, yo me había sentido tan bien con él, de esa manera, que no me lo pensaría dos veces antes de hacerlo de nuevo, sin embargo lo que importaba era que mi Heenim estuviera bien, tranquilo.


-       Hee, sé que estás preocupado por Min, pero tranquilízate un poco, que estés así de nervioso no hará que el avión llegue más rápido a Seúl- le dije poniendo mi mano sobre la suya, el giro su cabeza para mirarme.


-       Lo sé, es que Sungmin… No sé qué idea se le haya aferrado ahora, no puedo ni imaginar que tan grande es el problema como para que Zhou Mi nos llamara…- dijo, dejando incompleta la frase, sentí como apretó mi mano.


-       Cualquier cosa que sea, Hyukjae está con él, y sé cuánto lo quiere, no permitirá que le pase nada malo, puedo jurarlo- sonreí pues era verdad, conocía bastante a mi amigo, Hee asintió y se dedicó a mirar por la ventana.


Al aterrizar casi tuve que detener a Heechul para que no saliera corriendo del avión, lo mismo paso mientras íbamos por las maletas, yo iba cargando con todo el equipaje mientras él miraba hacia todos lados con desesperación, buscando a Zhou Mi quien iría a recogernos al llegar, como si fuera difícil ubicar a un chico tan alto como mi amigo.


Cuando por fin dimos con él, se acercó presuroso a nosotros, no hubo saludos, ni preguntas de cordialidad, los tres sabíamos que era lo importante en ese momento.


-       Me alegra que hayan podido llegar hoy, en verdad yo no puedo solo con esto- dijo Mimi, su cara realmente lucia preocupada y ansiosa- La verdad Heechul no sé cómo hablar con Sungmin, y Siwon, tú sabes tan bien como yo lo terco que es Hyukjae.


-       ¿Pero qué es lo que pasa Zhou Mi?- reclamó mi esposo, incluso ahora me sentía exageradamente ansioso, quería hacer algo pero no sabía qué.


-       Hyukjae y Sungmin se van a casar- dijo, sus palabras pesaban, fui consiente de como los ojos de Heechul se abrieron con exageración- Se casan hoy, a escondidas, no entendí realmente la segunda parte de su plan pero implica una fuga.


No sé en qué momento Hee se movió o que intentó hacer, peso casi se tropieza con sus propios pies, por suerte logre detenerlo.


-       ¿Heenim? Cielo, ¿Estás bien?- me preocupaba ¿Qué tanto había detrás de las palabras de mi amigo?


-       Siwon, vámonos, vámonos rápido por favor- levantó su rostro para mirarme, esa mirada suplicante en él logró estrujarme el corazón, no quería verlo así- Por favor, necesito ir con Sungmin.


Sin perder tiempo, sin pensarlo tomé nuestras maletas y salimos del lugar. ZhouMi me entregó las llaves de su auto, me dijo que había algo que tenía que hacer y nos alcanzaría pronto, se fue en taxi, no sin antes decirnos que Hyuk y Min estaban en el su apartamento.


Lee HyukJae tenía mucho, mucho que explicar. Sólo esperaba que estuviera bien.


Sungmin POV

No supe en que momento había terminado todo como esto. El día más feliz de mi amigo, estaba siendo arruinado por Kyuhyun, amigo de Siwon y Hyukjae. ¡Ah! No logro entender mucho, pero por lo visto Siwon había vuelto a meter la pata con mi amigo.  Creí haber sido claro con Siwon cuando le ayude con Heechul la última vez. Prometió que no tenía ya nada que ver con Kyuhyun.

El único problema es que todos parecen saber lo que hace Kyuhyun aquí menos yo, pues ni mi amigo ni mi novio me habían enterado de nada y lo peor de todo es, creo que fui utilizado para mantener entretenido a Heechul mientras Siwon se veía con el tal Kyuhyun. No puedo dejar de sentirme enfadado con Hyukjae y se lo hago saber en cuanto me voltea a ver en medio del lio, de esto no se salva ni con un lo siento.


- Entiendo, él no está bien y tú no dudas en correr a su lado. Y ellos son tus amigos, ¿qué cosas no te encubrirían?  ¿Le ayudaron a llegar a mí? Hasta le mentiste a Sungmin. – dejo de mirar a Hyukjae en cuanto escucho mi nombre de boca de Heechul, esta algo alterado, lo que me hace ir a su lado -. Eres un maldito mentiroso Siwon.

- ¡No le digas de esa forma! ¡No tienes ningún derecho! – escucho gritar a Kyuhyun.
- ¡Le digo como quiera que para eso es mi esposo!

Y como si todo fuera en cámara lenta, alcanzo a ver como Kyuhyun logra alcanzar a Heechul y abofetearlo, mi amigo se duele. Heechul en su vida ha recibido un golpe y mucho menos golpeado a nadie, a pesar de su personalidad. Afortunadamente yo sí, mi padre quería un hijo varón, así que me hizo aprender artes marciales hasta llegar a cinta negra en compensación.


- Ni tú ni nadie golpea a mi amigo y se va inmune. – le digo a Kyuhyun antes de tumbarlo al suelo de un solo golpe y antes que le aseste otro, unas manos en mi cintura me detienen de hacerlo. Sé que es Hyukjae.

- Déjalo Min, esta borracho, no sabe lo que hace. – escucho decir a Hyukjae. Intento zafarme.
- ¡Claro que lo sabe, por eso ha venido aquí, a arruinarle el momento a Heechul! – este último no dice nada, lo conozco bien, debe estar muy avergonzado con todo lo sucedido. Y eso hace que me enoje más.
- Conejito… - susurra en mi oído.
- ¡Déjame! Me mentiste, Heechul tiene razón, todos ustedes me mintieron. – comienzo acusarlo -. Creí que eras diferente, pero por lo visto, si encubres a tu amigo en esto es porque seguramente eres igual a él.

No estoy muy feliz que me haya mentido sobre Kyuhyun, aunque su mejor amigo se lo haya pedido o que se yo a quien se le haya ocurrido. Sin embargo mis palabras han sido hirientes, pues pronto las manos de Hyukjae caen flojas a mis costados y deja de sostenerme. Giro a verlo, sus ojos fijos en mí, quizás no puede entender lo mucho que la confianza significa para alguien como yo.


El mundo donde Heechul y yo nos movemos, se presta para dobles caras y engaños, siempre para obtener algún beneficio. Desde pequeños se nos inculca a desconfiar y no lo contrario. Por eso, cuando creces y aprendes lo que es la confianza, la valoras como el mejor de los tesoros. Es lo que ha mantenido mi amistad con Heechul.


- Siwon, sácame de aquí...


¡Oh Dios, Heechul!


Una rápida vista me deja ver que Siwon se retira con Heechul mientras Yesung y Zhou Mi ayudan a Kyuhyun a levantarse. Intento ir tras Heechul pero la mano de Hyukjae sosteniendo mi muñeca no me deja.


- ¡Ahora no, Hyukjae! – le digo algo molesto.


Pude ir tras Siwon y Heechul, pero al llegar a la habitación donde habíamos estado antes, Siwon no me dejó entrar, cerrando la puerta casi en mis narices.


- Déjalos. – me dice Hyukjae alejándome de la puerta, con un tono de voz tan desprovisto de emociones, que me hace voltear a verlo -. Ellos necesitan arreglar sus asuntos y nosotros los nuestros, ¿Qué has querido decir con lo anterior? – y de todo esto, el molesto resulta ser él, ¡Que fresco!

- ¡Me usaste para cubrir a Siwon!
- Si piensas que cubriría algo malo que hiciera Siwon, es porque no me conoces como yo creía. – dice afectado.
- ¿Qué quieres que piense? – me duele verlo así, duele también que me haya mentido y todo por Siwon, pronto las lágrimas acuden a mis ojos. Hyukjae se acerca poniendo sus manos en mis hombros.
- Por favor conejito, déjame explicarte. – dice preocupado -. Iba a decirte después. Kyuhyun estaba muy mal, no queríamos que armara un escándalo que pudiera afectar a Heechul, por eso se me ocurrió que tú podrías alejarlo mientras convencíamos a Kyu que se fuera a casa. – me mira a los ojos -. Jamás te mentiría, esto fue, algo que teníamos que resolver rápido. Después te iba a decir de todos modos.
- Me sentí tan mal… - en verdad habría sido muy doloroso descubrir que Hyuk me hubiera usado para cubrir alguna maldad contra mi amigo.

Y es cuando ya no puedo contenerme. Cubro mis ojos con ambas manos y mis lágrimas comienzan a salir mientras Hyukjae me abraza diciendo cosas lindas.


- Sungmin, yo te quiero. Jamás te haría daño y Heechul, quiero a Hee como si fuera mi propio amigo. – comienza a calmarme.


Sus palabras me reconfortan. Le creo, en verdad lo hago. Hyukjae no ha hecho más que traer alegría a mi vida. A proveerme de aventuras, mostrarme que la vida es más sencilla de lo que uno cree, me incentiva hacer cosas nuevas. Y lo mejor de todo, es que me ha enseñado lo que es amar, sin esperar dar algo que no sea amor a cambio. A dar y recibir en la misma cantidad.


Cuando estoy a punto de decirle que lo amo, la voz de mi padre buscándome nos interrumpe. Rápidamente nos separamos, limpie mis lágrimas mientras respondo a mi padre. No es que me avergüence de Hyukjae, solo que mis padres no tomaron muy bien mi amistad con él, por lo que jure que solo éramos amigos.


Mis padres son bastante elitistas. Hyukjae es de los Lee de Goyang mientras nosotros somos de los Lee de Ilsan. Según mis padres, una brecha cultural y económica nos separa.


Sí bien, la familia de Hyuk no es rica pero viven bien, debido a su trabajo y dedicación. Hyukjae, tiene su propio departamento aquí en Seúl, su auto y un buen trabajo en ascenso. Y sabiendo todo esto, mis padres me hicieron prometer, que solo seriamos amigos. Lo hice sin la intención de respetar la promesa, obviamente. Además, yo nunca me he fijado en eso, realmente no me importaría que fuera pobre, si me ama como yo lo hago.


Al parecer mi padre se dio cuenta de lo que sucedía o lo intuyo, no tengo idea. Me alejo de Hyukjae tomando mi brazo tan fuerte, que solté un quejido en cuanto lo hizo. Hyukjae quiso intervenir, pero mi padre no lo dejó e hizo una amenaza hacia él.


Han pasado tres días desde ese suceso, estoy confinado a mi habitación por tiempo indefinido y hoy mi padre me ha dado una noticia que no esperaba, me voy a comprometer con un desconocido.


- Hyukie… - me lamento.


No sé cuánto he llorado desde que lo deje de ver, sin podernos hablar. Pensar que la última vez habíamos peleado, el nudo en mi garganta se hace más grande, de haber sabido que sería el último día que nos veríamos…


Me las arreglo para salir huyendo de casa, robe las llaves del chófer y me he llevado el coche. Necesito ver a Hyukjae aunque sea por una vez más. Conduzco como loco hasta llegar a su departamento, con el miedo de que pudiera haberse dado cuenta y darme alcance. En seguida bajo del coche y corro escaleras arriba, Hyukjae está ahí, escucho ruidos del interior.


Algo acalorado y sonrojado, toco la puerta. ¡Dios, han sido dos pisos! Estoy casi sin respiración. Inmediatamente después, veo a Hyukie abrir la puerta y es cuando me echo a sus brazos.


- ¿Estás bien? Dime que lo estas.

- Estoy bien, conejito. – suelto un suspiro aliviado al saberlo. Todo este tiempo sin saber de él, me tuvo preocupado, que mi padre le haya hecho algo-. Estuve llamándote, pero tu celular me enviaba a buzón, ¿tan mal estuvo lo de tu padre? – pregunta acariciando mi espalda de arriba abajo.

Y es cuando recuerdo que en cinco días, estaré comprometido con otro hombre. Uno al que no conozco.


- Llévame… llévame lejos, Hyukjae. – comienzo a decirle al separarme de su abrazo.

- Tus padres no me quieren ¿eh? – él lo sabe.
- Es más complicado. – le digo mordiendo mi labio inferior, debatiéndome entre decirle o no. Aunque pensándolo mejor, ¿no me enoje con él por ocultarme cosas? Así que opto por lo primero.

Le cuento todo. Desde como mi padre se opone a lo nuestro, el juramento que me hizo hacer y cómo es que quiere prometerme a alguien que no conozco. Solo porque es de nuestra misma clase social.


Puedo ver en el rostro de Hyukjae que las noticias no le han caído nada bien, pero ¿que podría hacer él? Cuando a mi padre se le mete una idea loca en la cabeza… Si tan solo pudiera pasar estos últimos días a su lado. Ser suyo antes de perderlo todo, mi felicidad a su lado, mi amor por él.


- Hyukie, sácame de aquí, quiero estar contigo estos días. ¡Por favor! – le suplico, sabiendo que si lo hago, mi padre me encontrará tarde o temprano -. Quiero estar contigo, pertenecerte antes de que… Quiero ser tuyo antes de prometerme a otro, voy a entregártelo todo, porque sé que no voy amar a nadie más como lo hago a ti.


Hyukjae me abraza, sus labios se funden con los míos. Puedo sentir su amor, la posesión que tiene sobre mi cuerpo y como hace que mi corazón lata como loco. ¿Cómo pude alcanzar la felicidad para después perderla?


- No será necesario, amor. – escucho decir a Hyukjae en cuanto nos hemos separado del beso. Nuestras frentes siguen juntas, mi nariz rozando la suya y su fresco aliento chocando en mi boca. Así de juntos estamos -. ¿Cásate conmigo?


Continuara...

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