My Rain And You… Capítulo 11




Tranquilamente, aun yo
Incluso no se
Pretendiendo que he olvidado
A pesar de que yo vivo, me muero…
Confession

Esas palabras calaron muy hondo en Yunho, pues no era la primera vez que las escuchaba. Otra persona además de Heechul se las había dicho, pero en esa persona adquirían otro significado… Aunque la esencia era la misma, Heechul y… Changmin le pedían que olvidara el pasado que lo ataba.

Se fue dejando la bandeja en las piernas de Heechul y con un Kyuhyun montando guardia para vigilar que este se comiera todo.

   ¡Come! – Kyuhyun se escuchaba molesto —. Vas a comer o quieres que te dé en la boca como a un niño.
   ¿Qué? Acaso te importa si lo hago o no. — Heechul lo miraba fríamente.
   Sí, me importa. Como dije antes estoy preocupado por tu salud y bienestar. – en este punto Kyuhyun se notaba realmente preocupado — Sabes lo que me preocupe cuando me aviso Yunho que no estabas aquí.

Heechul comenzó a comer mientras escuchaba, no creía nada de lo que estaba oyendo, así que era mejor hacerlo para no poner atención.

Si ese chico realmente se estaba preocupando por él, ¿Por qué lo hacía? Acaso se había tomado en serio lo de su matrimonio. En el fondo le tranquilizaba un poco que tuviera interés de cuidarlo, pero no lamentaba lo que había planeado el día de la boda.

   Que sea la última vez que haces algo así, tienes que comportarte para que pueda protegerte.

Heechul escuchaba con recelo y algo de incredulidad aquellas palabras pronunciadas, pues tenían una entonación de preocupación pero a su vez le ordenaban.

Kyuhyun recordó lo que su hermano le pidió: “Que el crea que tú estás genuinamente interesado en él para que no sospeche nada ni intente nada más”, por lo que tomo la mano de Heechul la cual estaba un poco fría pero su tacto era muy suave; sus instintos le hicieron tomarla con ambas manos y frotarla para tratar de calentar su mano, mientras continuo hablando.

Heechul que se encontraba comiendo en ese momento, al sentir el tacto de Kyuhyun, dejo caer de sus palillos la comida que estaba por llevarse a la boca; aquel acto hecho por el menor de los Choi lo tomo por sorpresa.

   Siento mucho no haber llegado antes por ti.

Kyuhyun hablaba sinceramente, el odiaba la violencia y todo lo que tenía que ver con ella por eso jamás aprendió a usar armas, y estaba seguro que jamás las usaría. Y eso es algo que su padre nunca le ha dejado de insistir.

   Sé muy bien lo que los tipos de mi padre te hicieron y lo mal que te dejaron de salud. Pero ahora yo estoy contigo y si te traje a este lugar es para poder cuidar de ti, que no te hagan daño y también que no te lo hagas tú.
   Entonces ¿sigo preso? – pregunto firmemente Heechul.

Que tomara su mano de esa forma le había causado calosfríos y no le gustaba esa sensación. Sí, era un Choi, pero tan diferente al tacto de Siwon; ¡Diablos! Realmente lo extrañaba.

No se había dejado convencer muy bien de la sinceridad de Kyuhyun, ya había hecho lo que deseaba para estropear su boda y ahora solo le restaba esperar, por lo que se portaría bien para darle gusto al menor de los Choi. Evitarse los problemas.

Jaló suavemente su mano para recuperarla.

   Por ahora necesito que te quedes aquí. – continuo Kyuhyun —. No podrás salir de la propiedad pero si puedes salir de tu cuarto, de andar por ahí, siempre y cuando me avises o avises a Yunho; no se te esta permito platicar con nadie que no sea Yunho o alguien de la familia.
   Podre vagar por ahí hasta la oficina. – Heechul seguía intentando sacar de quicio al menor de los Choi.
   Hazme un favor, evita todo lo que sea de uso exclusivo de mi padre.

Kyuhyun estaba algo harto de su interés por ponerse en peligro y complicarle la existencia, cuidar de Heechul le estaba resultando algo estresante.

   Te puedo proteger porque soy tu prometido, pero si llegaras a cometer alguna falta que mi padre no te perdonara, no podría detener tu castigo. Creo yo que ya fueron suficientes golpes. – tomo nuevamente la mano de Heechul y la dirigió a sus labios depositando un suave beso.
   Yo… lo hare. – Heechul no cambio su semblante frio y eso a Kyuhyun lo tentó un poco.

A pesar que el Kim permanecía en su papel, Kyuhyun no pudo dejar de asombrarse por lo bello que era, sus grandes ojos, su piel, sus labios. Entonces fue acortando la distancia entre ellos quedando muy cerca del rostro de Heechul, casi tan cerca que podía sentir su respiración. Los ojos de Kyuhyun se dirigieron a esos labios carnosos que lo tentaron desde la primera vez.

Heechul no retrocedió, se obligó a recordar que todo lo que hacía sería para recuperar su libertad. Faltaban tan pocos días para la boda que no intentaría nada que lo pusiera en peligro… hasta ese día.

Al ver que Heechul no retrocedió y que su mirada curiosa se posaba sobre él curioso, extrañamente Kyuhyun reacciono deteniendo su camino.

   Será mejor que te traigan las comidas aquí y en lo que me sea posible vendré a comer contigo. – Kyuhyun quería pasar más tiempo para conocer a su futuro esposo, haría más divertido todo este proceso; al menos eso era lo que él quería pensar —. Bien me voy, espero que no hagas estupideces y que disfrutes tu estancia aquí.

Kyuhyun sintió como Heechul se soltó de su agarre y continuo comiendo, mientras él se levantó de su asiento y se alejaba.

Heechul ahora recordaba que tenía un motivo para ponerse bien de salud y recuperar energías. La boda estaba cerca y con ella su escape a la libertad, sea a la vida o la muerte… en cualquiera de las dos seria libre.

*****

Yunho se encontraba en la cocina después de haber dejado a Heechul comiendo con Kyuhyun, las palabras dichas por el menor de los Kim aun sonaban en su cabeza….

“Si el pasado te ata, déjalo atrás y continua tú camino… aun estas a tiempo”

Sin embargo, antes ya había escuchado esas palabras en boca de Changmin, la persona con la que había estado compartiendo cama en los últimos meses.

Desde la muerte de Jaejoong pensó que jamás podría volver a acostarse con nadie sin involucrar sentimientos, sin embargo este chico llego y se instaló en su vida, su piso, su cama y sus pensamientos.

Cuando lo conoció, se encontraba en un bar y para no variar bebiendo. Ese día se cumplía un año de haber perdido a Jaejoong, el amor de su vida, estaba teniendo un tiempo difícil.

   Ya ha pasado un año desde que te fuiste, un año en el que no te he podido olvidar mi amor. – Yunho hablaba para sí mismo mirando su copa sentado una mesa del bar —. Sin olvidar tus dulces labios. No se cómo te pude prometer que estaría bien sin ti, ahora sé que no puedo cumplir mi promesa… me haces tanta falta, Jae te extraño.

Yunho bebió lo que restaba en su copa y dejo que las lágrimas corrieran por sus mejillas tratando de ahogar el dolor y la frustración en esa copa, lloraba en silencio sin darse cuenta que alguien lo observaba a lo lejos.

   Mi vida no tiene sentido si tú no estás en ella… te amo, te amo Jae. — sí, ya llevaba algo bebiendo.

Se dejó caer en la mesa sobre su brazo y sus ojos se cerraron lentamente, sentía que el sueño se apoderaba de su pesado cuerpo. Y como entre sueños lo vio venir, el chico que lo observaba a lo lejos comenzó a caminar desde la barra hacia él. Yunho se obligó a abrir los ojos. Esa forma de caminar y su rostro… tuvo que pasarse una mano por su cara para despejarse y poder verlo mejor.

   Jaejoong… — susurro Yunho, al ver al chico que se le acercaba —. No puede ser…

“Seguro que estaba bajo los efectos del alcohol.”

No pudo evitar que de nuevo las lágrimas invadieran sus ojos. El chico se detuvo dudando en acercarse y se limitó a mirar a Yunho. Quizás pensando en que decir o como acercarse a la persona que pretendía ayudar.

Changmin lo había estado observando por mucho tiempo desde la barra, Yunho es un hombre muy atractivo como para no notarlo, pero lo que más le llamo la atención fue la tristeza de sus ojos.

   Jaejoong… — repitió de nuevo Yunho. Al tratar de levantarse para acercarse al chico, pensando en que se trataba de otro de sus sueños quiso abrazar al amor de su vida.

Changmin lo vio tambalearse por lo que se acercó a él a paso rápido y lo sostuvo abrazándose a su cuerpo para que no cayera.

   Jae dime que no es un sueño, dime que eres tú y has vuelto conmigo… por favor.

Changmin se estremeció por sus palabras, abrió muy grandes sus ojos y de ellos se escapó una lágrima. Como si el sufrimiento por esa persona también fuera el suyo, sus brazos rodearon la cintura de Yunho acercándolo más a él.

   Shhhh esto no es un sueño. – le respondió el chico.

Yunho escucho la voz del chico dándose cuenta que no era Jaejoong, pero se le parecía tanto su rostro. No supo porque pero a pesar de que estaba cometiendo un error, las palabras de ese chico lo hicieron feliz en ese momento y lo llenaron de calidez.

   Yo no quise… lo siento. – se disculpó Yunho al recomponerse un poco.
   Estoy contigo en este momento… No tengo problema con eso — dijo Changmin mientras le sonreía de una forma dulce y tierna.

Se separaron lentamente y entonces Yunho pudo observarlo detenidamente. El parecido era sorprendente, solo que Jaejoong se veía más maduro que este chico, más sus facciones eran muy parecidas, su cabello del mismo color solo que un poco más corto y sus ojos; Yunho podía jurar que estaba mirándose en los de Jaejoong, tal y como a él le gustaba.

“A lo mejor si estaba muy tomado”

No era el amor de su vida, Yunho se convenció de ello con un poco de desilusión.

Changmin vestía un impecable traje azul que lo hacía ver muy lindo, se movía con gracia y elegancia igual que Jaejoong en eso ya había reparado al verlo caminar hacia él. Sacudió un poco la cabeza para dejar de pensar en tonterías, pues el amor de su vida ya no estaba con él y que lo siguiera amando no justificaba que lo buscara en ese chico.

En verdad Yunho tenía hipnotizado al chico, desde que lo vio en la barra no pudo despegar sus ojos.

   No sabía que podría a ser tan guapo en persona. – pensaba Changmin, y su rostro se tiño de un leve sonrojo.

No quería sentarse, había estado sentado toda la noche y se dispuso a disfrutar aunque fuera un poco los últimos minutos de esa noche.

Yunho no supo cómo se vio arrastrado por ese chico hasta en medio de la pista donde sonaba una suave música, la típica música calmada que tocan cuando ya están a punto de cerrar.

   Mi nombre es Changmin. – le susurro suavemente en su oído mientras se abrazaba a él y comenzaban a bailar.

El suave susurro resonó en los oídos se Yunho mientras trataba de seguir sus pasos, pues en el estado en el que se encontraba no podía coordinarse muy bien; se sentía algo estúpido en esa situación, estaba siendo llevado por ese chico… corrección por Changmin.

Bailaron unos cuantos minutos más hasta que fue hora de tener que abandonar el lugar, Yunho pensó que entonces cada quien seguiría su camino pero eso no fue lo que sucedió. Changmin tomo su rostro con ambas manos para después juntar sus labios en un beso que comenzó suave, tierno, para después convertirse en uno hambriento lleno de deseo y necesidad.

Yunho no era de las personas que dejaban que la otra parte tomara la iniciativa pero tomado por sorpresa solo se dejó hacer y respondió al beso, subiendo su mano hasta los cabellos del otro acariciándolo mientras se besaban. Y no pararon hasta que necesitaron oxígeno.

   Yo… esto… — Changmin estaba sonrojado hasta las orejas tratando de excusarse —. No lo hago con cualquiera, tú… no sé qué me paso.

Y era verdad, sabía que estaba haciendo algo incorrecto pero no le importó, ver a Yunho ahí sentado solo, llorando por esa persona le partió el corazón y la buena acción que tenía pensada hacer en un principio, la olvido.

Changmin quería estar a su lado y alejar todos esos tristes pensamientos de Yunho. Pero el tenerlo tan cerca, tan cálido y necesitado de afecto lo debilito por completo, y los deseos de besarlo se hicieron presentes en él. Ahora lo deseaba y lo que menos quería era separarse de Yunho.

Yunho al ver a Changmin en esa situación tan embarazosa, sonrojado y tratando de darle explicaciones le recordó a su amado Jae. No quería dejarlo ir, al menos no esa noche, quería sentir que no se había ido. Yunho entrelazo su mano con la suya, gesto que tomo por sorpresa a Changmin pero que correspondió sin quejarse.

No hicieron falta las palabras para las miradas que ambos se daban, ambos se fueron juntos de aquel bar, Yunho dejándose guiar y Changmin alargando su compañía.

Y así desde ese día, dejo que Changmin entrara a su vida haciéndola menos dolorosa. Aunque eso lo atormentaba día y noche pensando que había traicionaba la memoria de su amado Jaejoong, que a pesar de todo no olvidaba… o más bien él no se permitía olvidar y amar de nuevo sin torturarse.

Realmente, Yunho no sabía qué hacer con esos nuevos sentimientos, los que Changmin estaba provocando en él. Por eso los reclamos de Changmin, que pasado este tiempo le exigían a Yunho algo más en su relación, pues nunca le ha dicho que lo ama o lo que realmente siente por él. Últimamente todo era sexo y peleas por esta cuestión, a ninguno le estaba haciendo bien.

Ahora llevaban una semana sin hablar y Changmin se había ido de su departamento, Yunho todavía no sabía a donde se había mudado. Pues después de la primera noche que pasaron juntos Changmin se mudó a su piso viviendo en el departamento de al lado, pero después el menor vio innecesario tener que vivir en departamentos separados por lo que termino mudándose con Yunho.

Todo se acabó por culpa de esa maldita discusión de porquería, ¿hacia donde se dirigía su relación? Fue el tema principal. Yunho era consiente que de ser mayormente el culpable, y más de su parte porque bien sabía que Changmin tenía toda la razón, Yunho lo lastimo mucho y le dijo cosas que no debía haberle dicho, al calor de la discusión.

Una semana atrás después de tener el más maravilloso sexo, casi podría decir que hacían el amor, justo en el momento clímax en que sus cuerpos se fundían en uno, Yunho lo llamo de nuevo “mi Jaejoong” y aunque ambos se dieron cuenta, continuaron hasta terminar.

No hubo más palabras entre ellos, fue Yunho quien rompió el silencio, al ver que Changmin se levantaba de la cama desnudo y buscando sus ropas con impaciencia.

   ¿Se puede saber qué te pasa?
   Pues que ya
    estoy harto.
   Harto, ¿de qué?
   ¡¿De qué?! – Changmin se desesperó y comenzó a gritarle, como era posible que ignorará de esa forma sus sentimientos —. De que yo te amé demasiado y te perdone que lo nombres a él cuando nos unimos, en el momento más íntimo de ambos.
   Tú sabes lo que cargo de mi pasado, el dolor que cargo en mi corazón. — Yunho trato de excusarse, sabía que Changmin siempre terminaba comprendiendo su dolor.
   ¿Y sabes tú lo que me duele a mí? Cuando te escucho nombrarlo y te vas, me quedo en la cama llorando como un idiota porque no soy suficiente para ti. Ya no puedo más Yunho. – Changmin se sentó en la cama, Yunho se acercó a él por detrás pero no logró tocarlo, su mano quedó en el aire.

El menor sabia del gran amor perdido de Yunho desde el primer momento, aun así lo acepto y no puso objeción creyendo que con el tiempo se olvidaría del pasado, para crear un futuro con él, pero no sucedía y seguir esperando ya no era una opción para Changmin, su corazón no lo soportaría más.

   Yo lo siento. – solo alcanzó a decir Yunho.
   Yo lo siento más, porque a pesar de que puse todo mi esfuerzo y mi corazón, no logré nada. – Changmin susurró las últimas palabras que salieron de su boca —. Siempre ha sido así, entiendo que Jae es difícil de olvidar… incluso yo no pude dejarlo y olvidarlo, cuando no pude darme mi lugar.

Yunho no logró escuchar esto último, pero si vio que se hizo presente el llanto en el menor, cuando su cuerpo se agita y tiembla… sin pensarlo lo abrazó, su corazón le pidió abrazarlo y no verlo sufrir. Era la primera vez que sentía algo así desde hace mucho tiempo.

   Es mi culpa.
   No, no digas eso, por favor.
   Sí, es mi culpa, por haberlo dejado pasar tantas veces.
   Siento ser un patán para ti Changmin. – y aunque quería decirle algo más, no pudo, de igual forma no sabía que decir.
   Estoy cansado de esto, de que al otro día me levante sintiéndome fatal por culpa de llorarte y me diga ya no más… que vuelvas diciéndome “te necesito, te necesito a mi lado”, y vuelva a caer en tus palabras creyendo que ahora sí todo cambiara.
   ¿Qué quieres decir?
   Ya me canse de que nada ocurra y aunque sufra será mejor que me aleje de ti, volveré a Japón con los míos.

Yunho recordó que Jaejoong también era de Japón lo cual era una coincidencia muy grande que Changmin también lo fuera. Entonces una duda se posó en él.

   Changmin, por favor…
   Ya no quiero saber nada más… — Changmin se levantó de la cama soltándose del abrazo y se metió al cuarto de baño.

Paso un tiempo mientras Yunho se vistió, se acercó al baño que seguía ocupado por Changmin y le hablo desde la puerta.

   Me voy a estar quedando en mi trabajo, puedes estar tranquilo y quedarte en el departamento hasta que decidas lo que quieres hacer. Tienes mi teléfono… — en ese momento fue interrumpido por las palabras de Changmin al otro lado de la puerta…
   “Espero que ese pasado que te ata a la infelicidad logres olvidarlo, dejarlo atrás y que te deje continuar tú camino… Yunho aun estas a tiempo” — y no pudo decir más porque su voz se entrecorto.
   Solo vete Changmin, estarás mejor sin mí y terminaras conociendo a alguien mejor que yo. — Yunho apretó los puños, dio media vuelta y se fue.

Desde entonces no sabía nada de Changmin y tampoco le había llamado. Respetar la decisión del menor le estaba costando trabajo, varias veces se vio tomando el teléfono para llamarle, solo conteniéndose a tiempo.

   Sé que debí decir algo más pero no me quedaba otra, no soporto lo que siento cuando estoy a su lado, por un lado la culpa y por el otro todo lo que él me provoca. — Yunho era toda confusión en esos momentos —. Me siento tan bien al tenerlo cerca. Sé que le hago daño, quizás sea loco y egoísta de mi parte lo que siento, Changmin me hace sentir tan bien como Jae, como si nunca lo hubiera perdido y sin embargo son tan diferentes… no quiero que todo quede de esa manera.

Hasta ahora se daba cuenta que no sabía mucho del pasado del menor, investigaría más sobre él y se sacaría la duda instalada en su cabeza de una vez por todas.

La presencia de Kyuhyun en la cocina lo saco de sus pensamientos, pronto tendría que regresar al cuarto con Heechul.

   Ve y no lo dejes solo. – le pidió Kyuhyun.

Le agradaba el menor de los Choi, incluso un poco más que Siwon. Que realmente se comportaba amable con Yunho e incluso lo había defendido de Heechul, eso hablaba muy bien de Kyuhyun.

   ¿Quiso comer?
   Si, frente a mi comió y lo deje aun comiendo, eso ya no será un problema. – le aseguro Kyuhyun —. Creo que algo lo ha convencido de eso. No de porque presiento que trama algo, ya que lo noto muy tranquilo.

Seguramente así era, Yunho que lo conocía mejor sabía que Heechul no se iba a quedar de brazos cruzados hasta el día de su boda. Mucho menos si ahora conocía el amor y deseaba fervientemente su libertad.

Yunho se despidió del menor de los Choi y se dirigió al cuarto de Heechul, más tarde iría a desahogarse a algún bar.



CONTINUARÁ...

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