Si no es amor... Parte Dos Final


Porque, eres perfecto.
Siempre lo vales,
Y lo mereces
La manera en que eres,
Porque, te lo ganaste, te lo ganaste…


Dentro del bungalow, Heechul toma mi mano jalándome hacia la habitación, donde lo detengo. Heechul me mira un poco intrigado por habernos detenido tan drásticamente, sus ojos con la clara pregunta ¿Qué sucede?

   Quiero verte. – su rostro cambia entonces con una traviesa sonrisa.

Veo caer la bata que hasta ahora todavía cubría su cuerpo. Su cabello negro desordenado, un poco largo ya. La blanca piel de su cuerpo teñida con un lindo sonrojo, es tan blanco que es difícil ocultar su excitación, y lo mejor de todo, es la vestimenta que ha elegido esta vez. Y estaba en lo cierto, Heechul se ha puesto un corsé negro y rojo que llega justo debajo de su pecho, dejando al descubierto sus pezones, junto a la diminuta prenda que cubre lo justo en la parte de abajo.

Tan sensual, tan atractivo a mis ojos.

   ¿Te gusta?
   Me encanta. – estoy seguro que no puedo ocultar el deseo en mis ojos, al devorar su cuerpo con ellos.

Ciego. Estaba ciego de deseo por él y algo más.

Ahora caigo en la cuenta, que habría podido estar en algo mucho más importante, pero a un solo llamado suyo, inesperado, lo habría dejado todo por verlo.

No puedo mentirme, sobre cualquier otra cosa, esta es mi forma favorita de pasar la noche, junto a Heechul.

Recorro el espacio y tomo a Heechul por la cintura, lo hago caminar unos pasos hasta que de nuevo, lo tengo recargado contra la pared, pero esta vez dentro de la habitación. Y sin necesidad de palabras, Heechul acerca su rostro y toma mis labios en un beso suave, donde la humedad de nuestras bocas es como estar en casa mientras nuestras lenguas juguetean provocándose incrementando nuestra excitación.

Nos besamos un poco más, todo el tiempo que nuestra respiración lo permite mientras nuestras manos exploran. Heechul deshaciéndose de la ropa en mí y yo, sin ganas de esperar más, tomo su trasero con ambas manos y deslizo mis dedos por entre la diminuta ropa interior hasta llegar a su entrada. Ansiando poder estar pronto dentro.

Mi celular suena dentro del pantalón. No sé en qué momento me lo he traído. Odio cuando eso sucede. Regularmente lo dejo en el auto, olvidado en la oficina, en cualquier lugar donde su sonido no interrumpa. El mero sonido causa distracción en mí, seguramente será mi padre.

   Sssshhh, ey… No te distraigas. Mírame solo a mí. – Heechul susurra sobre mis labios. Nuestros rostros están tan cerca, que puedo sentir su respiración mientras sus ojos conectan con los míos. No hay nadie más en la habitación. Solo él y yo.

Y de nuevo me pierdo, lo que Heechul aprovecha para tomar el celular de mis pantalones y arrojarlo por ahí, sin importar que se rompa.

Podría estar en medio de un mar de gente, cerrar mis ojos a todo, sin necesidad de ver a nadie más, porque Heechul lo llena todo, cubre todo en mí, si tan solo lo tengo en mis brazos. Y aunque haya aceptado ser mi amante, para estos momentos, se estaba convirtiendo en algo más. Algo que estaba prohibido, algo que habíamos quedado que no sucedería.

Sabes que nuestro amor sería trágico
Así que no lo pienses, no lo pienses
Vivimos sin mentiras
Tú eres mi clase favorita de noche.

Pero prometimos no mentirnos, si sucediera, si tan solo sucediera, le confesaría mis sentimientos aunque Heechul no los tuviera por mí… Aunque el final de esto sea trágico.

   Ya no pienses más. – me dice y sus manos toman mi marcada erección comenzando a sobarla con fuerza y rapidez.

Estamos frente a frente, conectados nuestros ojos. Mis dedos aun exploraban su interior, su pierna rodeando su cuerpo despreocupadamente, abriéndose ante mí. Puedo sentir el contraerse de esa entrada maravillosa, el roce de la ropa interior en mis dedos, cuando los meto y saco en ese vaivén.

   Cierra tus ojos. – Heechul susurra muy cerca de mis labios antes de besarlos cortamente. No tengo objeción en obedecer y enseguida siento como algo suave cubre mis ojos, hasta ser amarrado detrás de mi cabeza.

Heechul ha vendado mis ojos, lo que aumenta mi concentración en lo que sea que vaya hacer.

Vuelve a besarme, tratando de recuperar mi interés, saqueando mi boca con su lengua. Para este momento, mi pecho se encuentra desnudo, mis pantalones abiertos y descolgándose poco a poco de mis caderas.

Estoy listo, y no puedo esperar más.

Termino deshaciéndome de su estorbosa ropa interior. Ese diminuto tanga que en algún otro momento le pediré que vuelva a usar, mientras tanto va a parar algún lugar de la alfombra. Lo mismo pasa con mis pantalones y ropa interior, quedando desnudos, a excepción del sexy corsé que Heechul se había puesto especialmente para esta ocasión. Mis dedos lo sienten, la tela viscosa y tirante, apretando su deliciosa cintura.

Mis manos apretando con fuera su cuerpo, siendo incapaz de sostenerme de otro lado y sin poder ver. Heechul abre un poco más las piernas para colocarme entre ellas. La posición es algo incomoda, pudiendo llegar a la cama, pero siempre es así, imposible detenernos en cuanto comenzamos.

Poco a poco me interno en su entrada parcialmente dilatada por mis dedos mientras Heechul se estremece con fuerza y su respiración se agita, haciendo un baile de nuestros cuerpos uniéndose, hasta que estoy completamente dentro. Lo que me provoca un placer nunca antes experimentado. Quizás sea porque mis ojos no pueden ver, pero mis manos y cuerpo, puede sentir cada roce multiplicado por mil.

Ningún otro pensamiento gobierna mi mente más que el de poseerlo.

Dejo de besarlo y a tientas con mis labios, recorro sus mejillas y enseguida Heechul echa su cabeza hacia atrás. Lo sé porque mi boca recorre su manzana de adán. En cuanto mis húmedos labios llegan al punto justo debajo de su oreja, Heechul enloquece, sus caderas moviéndose frenéticamente, empalándose en mi pene.

Subo una mano hasta atrapar su pezón, apretando, sobando hasta sacar un gemido de su boca. Enseguida se endurecen entre mis dedos, duro y tan erguido, que se me antoja chuparlo. Solo puedo imaginarlo.

Con la otra mano que tengo libre, continuo apretando su trasero, atrayéndolo hacia mí en cada embestida, penetrándolo una y otra vez. Sin poder ver pero sintiéndolo todo, escuchando nuestras respiraciones y gemidos desesperados.

Finalmente al alcanzar nuestro clímax, una descarga eléctrica parece recorrer nuestros cuerpos, tensándonos. Heechul termina entre nuestros cuerpos sin necesidad de tocarse y con un ahogado grito, apretándome dentro de él increíblemente, haciéndome terminar al sentir su orgasmo.

En aquella noche solitaria
Dijimos que no sería amor
Pero sentimos la urgencia
Nos hizo creer que solo éramos nosotros
Convencidos de que estábamos rotos por dentro, por dentro

No usamos condón, hace mucho tiempo que dejo de usarlo conmigo, solo conmigo.

Heechul se abraza con fuerza a mi cuerpo intentando no caer, así que lo sostengo con ambas manos. Su pecho sube y baja, puedo sentirlo pegado al mío. Estuvimos un rato de esa forma, abrazados, dejando que los efectos del orgasmo nos fueran abandonando poco a poco., disfrutando del íntimo momento al seguir conectados nuestros cuerpos.

La mañana nos llega y con ella, puedo ver los vestigios de lo que hicimos en toda la noche. Sabanas revueltas a nuestro alrededor ocultando nuestra desnudez.

Observo a Heechul acostado boca abajo sobre la cama, con su espalda desnuda ya sin el corsé que me mantuvo como loco toda la noche, durmiendo despreocupado. Pero con la mañana, otra realidad nos llega, esa en la que tenemos que separarnos.

Por eso la noche es mi favorita.

Esta noche sentimos la urgencia de probarnos, comprobando que nos pertenecemos en la soledad de nuestra existencia. Solo con Heechul me siento yo, solo entre nosotros, podemos ser las personas que deseamos ser. Y no esa que tiene que ser frente a los demás, vivir rotos por dentro.

Me levanto de la cama sin mucho cuidado. Alcanzo a escuchar como Heechul se queja al movimiento de la cama, intentando seguir durmiendo. Alcanzo mis pantalones y no para vestirme, pues de ellos saco mi cartera. Un buen fajo de dinero yace en mis manos.

En algún momento mientras venia hacia acá, la parada rápida en uno de los cajeros, fue lo mejor que pude hacer.

Me siento a un lado de Heechul y beso su boca, despertándolo completamente al sentir como responde en el beso. Primero cauto, perezoso, que pronto se vuelve intenso y exigente. Nos separamos mientras paso una mano por sus cabellos. Heechul simplemente sonríe seductor y acomoda sus brazos debajo de su barbilla sin dejar de verme.

   Espero que puedas quedarte una noche más conmigo. – le pido, pues aunque mi voz pudiera sonar como una orden, por dentro le estoy suplicando que se quede, y como única forma que conozco, pongo el fajo de dinero frente a él.

Lo veo tomar el dinero con sus manos y después acomodarse sentado sobre la cama mientras cuenta lo que le he dado. Sonríe victorioso, hermoso, vestido con solo esa sonrisa parece resplandecer en toda su desnudez.

   Lo habría hecho sin el dinero si me lo hubieras pedido. – me dice pícaro, pues a pesar de eso no piensa devolver el dinero. — Después de todo, somos amantes.
   Necesito asegurarme. – le digo.
   Y yo necesito alimentarme, y no estoy hablando del servicio al cuarto.

Gatea sobre la cama hasta llegar hacia mí. Con una mano rodea mi cuello y con la otra sostiene los billetes que le he dado entre nuestros cuerpos.

Comienzo a besarlo suavemente ahora, no como amantes, pero si con otro sentimiento. Heechul gime y corresponde al beso chupando mis labios, enredando ambas manos en mi cuello, con la intención de mantenernos juntos.

Los billetes yacen descuidadamente esparcidos por el suelo. En algún momento para Heechul dejaron de importar, y solo estar conmigo unas horas más, tal vez unos días… Encontrare la manera de dejarme atrapar por esta ilusión, como la venda en mis ojos, sin importar nada más, y dejar que el mundo arda por eso.

Fin

Comentarios

  1. Mmm Heechul es de la vida galante? wow eso me sorprendió y me encanto gracias bye.

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  2. Interesante... Hee y Siwi solo se dejan llevar, pero no hay nada mas. Me encanto. Muy bueno.

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  3. Siwon no se que espera para sacar a HeeChul de la vida fácil y que solo se dedique a darle amor 😍 😍 😍 solo a el.
    Hermosa historia.

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